Xàtiva abre el plazo de solicitud de las ayudas para la escuela de verano 2026 para menores de 0 a 3 años El periodo de presentación será del 1 al 15 de mayo y el alumnado beneficiario de la escuela de verano municipal no tendrá que abonar la matrícula
Xàtiva, 17 de abril de 2026.– Xàtiva ha abierto el plazo de solicitud de las ayudas económicas destinadas a sufragar los costes derivados de la asistencia a las escuelas de verano para menores de 0 a 3 años correspondientes al año 2026. El periodo de presentación de solicitudes estará comprendido entre el 1 y el 15 de mayo, y se tramitará de manera telemática a través de los centros de educación infantil autorizados de la ciudad o de la empresa adjudicataria de la escuela de verano municipal.
Estas ayudas tienen como finalidad facilitar la conciliación familiar y laboral durante el mes de julio, cubriendo parcial o totalmente los costes de la escuela de verano tanto en centros de educación infantil autorizados de Xàtiva como en la escuela de verano municipal. Podrán ser beneficiarios los menores escolarizados en la localidad dentro del tramo de edad de 0 a 3 años que cumplan los requisitos establecidos en la convocatoria.
Como novedad destacada de esta edición, el alumnado beneficiario de la escuela de verano municipal no tendrá que abonar la matrícula, lo que supone una medida directa de apoyo económico a las familias. Además, las ayudas seguirán siendo compatibles con otras subvenciones, siempre que no superen el coste total del servicio.
La dotación global de la convocatoria asciende a 50.000 euros, y el importe máximo a conceder será de hasta 170 euros por beneficiario, distribuido de forma prorrateada entre las solicitudes admitidas.
Las solicitudes serán presentadas por los propios centros educativos o por la empresa gestora de la escuela municipal, que actuarán como entidades colaboradoras en la gestión de las ayudas, facilitando así el proceso a las familias.
La concejala de Educación, Amor Amorós, ha defendido: “La educación infantil de 0 a 3 años es crucial para garantizar la igualdad de oportunidades desde la infancia, fomentando el desarrollo emocional y cognitivo en una etapa clave”. Y ha añadido que “su universalidad favorece la cohesión social, reduce el futuro fracaso escolar y, sobre todo, mejora la corresponsabilidad entre las familias”.

